Hay marcas que ejecutan acciones de SEO para crecer en tráfico, y hay marcas que lo hacen para crecer en negocio. Markova pertenece al segundo grupo, y esa decisión terminó marcando la diferencia. Cuando les propusimos trabajar el SEO de su ecommerce, el objetivo no era simplemente sumar visitas: era construir una estrategia de búsqueda orgánica capaz de traer a las personas correctas, en el momento correcto, con una intención real de compra. Ese fue el punto de partida de un trabajo que hoy se puede contar con números concretos.
El resultado headline: en 12 meses, las sesiones orgánicas de Markova crecieron 26,6%, y los pedidos generados por ese tráfico crecieron 83,4%. La tasa de conversión pasó de 0,93% a 1,34%. Cuando el tráfico crece a un ritmo y el negocio crece al triple de ese ritmo, hay una estrategia de fondo funcionando muy bien.
El punto de partida: leer el sitio con la misma lógica que los motores de búsqueda
Todo proceso de SEO serio arranca con una auditoría, y en Pow la entendemos como el mapa que después guía cada decisión. En el caso de Markova, esa primera auditoría nos permitió identificar con precisión dónde estaban las mayores oportunidades de crecimiento: el status de indexación y cobertura del sitio abría margen de mejora concreto, 210 URLs tenían meta-descripciones que excedían el límite recomendado (una oportunidad valiosa de negocio, porque cada meta-descripción bien optimizada es una invitación más efectiva a hacer clic), 43 eran demasiado breves para comunicar todo su potencial, y había etiquetas técnicas clave —canonical, index-follow, indicadores de idioma y país— que podían sumar mucha más claridad de cara a los motores de búsqueda.
Este diagnóstico no es un detalle menor: cuanto más clara y ordenada es la lectura que un crawler de motor de búsqueda puede hacer de un sitio, más y mejores oportunidades tiene esa marca de aparecer frente a quien la está buscando. Ese fue exactamente el terreno que preparamos antes de escalar cualquier otra acción.
La estrategia: un trabajo integral, sostenido en el tiempo
A partir de ese diagnóstico, diseñamos junto a Markova un roadmap de trabajo que se desarrolló a lo largo de todo el año e integró, entre otras líneas: la auditoría SEO inicial y el seguimiento continuo del status de indexación, la optimización de sitemap y robots.txt para que el sitio completo se navegue e indexe de manera más eficiente, un keyword research exhaustivo de categorías y sub-categorías para asegurar que cada página apunte a las búsquedas correctas, la definición de tags canonical y etiquetas genéricas, un benchmark de KPIs contra los principales players del sector para calibrar objetivos realistas y ambiciosos a la vez, la implementación de datos estructurados (data markup) para enriquecer la forma en que el sitio se presenta en los resultados de búsqueda, la optimización on page de categorías, sub-categorías y fichas de producto, y un análisis constante de performance y Core Vitals para que la experiencia de navegación acompañe todo el trabajo de contenido y estructura.
Cada una de estas líneas suma valor por sí sola. La verdadera potencia aparece cuando se trabajan de forma integrada y sostenida: ahí es donde el SEO deja de ser una serie de ajustes técnicos y se convierte en una estrategia de negocio.
Los resultados, en dos capas
Medimos el impacto de este trabajo en dos niveles, porque cada uno cuenta una parte distinta —y complementaria— de la misma historia.
El primero es visibilidad en Google. Según Search Console, comparando los últimos 3 meses contra el mismo período del año anterior, la posición media de Markova mejoró de 38,4 a 15,5: pasó de la cuarta página de resultados a la zona alta de la segunda. El CTR subió de 3,2% a 4%, y los clics crecieron 10,5%. Son números que reflejan una marca cada vez más presente en el momento exacto en que alguien está buscando lo que ofrece.
El segundo nivel es impacto de negocio real. Según Google Analytics, en los 12 meses de junio 2025 a mayo 2026 comparados contra el período anterior, las sesiones orgánicas crecieron 26,6% (de 355.205 a 449.881), los pedidos generados por ese tráfico crecieron 83,4% (de 3.293 a 6.038), y la tasa de conversión avanzó de 0,93% a 1,34%.
Ahí está el corazón del caso: el crecimiento en pedidos superó ampliamente al crecimiento en tráfico. La calidad de las visitas mejoró tanto como su cantidad, y ese es exactamente el tipo de resultado que hace que el SEO se convierta en una inversión con retorno medible.
Lo que este caso deja como aprendizaje
El caso Markova es un gran ejemplo de una idea que en Pow aplicamos en cada estrategia de SEO que diseñamos: el objetivo nunca es simplemente "más tráfico", es "el tráfico que convierte". Cuando una marca trabaja la base técnica y la estructura de su sitio con esa lógica, no solo mejora su posicionamiento: construye una fuente de crecimiento sostenible, que sigue trayendo resultados mucho después de terminada la implementación inicial.
Es una forma de pensar el SEO que le sirve a cualquier marca de ecommerce que quiera que cada visita cuente: no como un número más en un reporte, sino como una oportunidad real de negocio.
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